Entrar a formar parte de una red social es algo sencillo. Solo requiere una conexión a internet, un correo electrónico y en algunos casos, ser invitado por un amigo o conocido. La dificultad está en saber usar todos los recursos y posibilidades que las redes ofrecen. Es decir, saber cómo buscar a una persona con la que nos interese contactar, cómo enviar información a otros usuarios o cómo mostrar fotos y contenidos propios.
El paso posterior será saber los riesgos a los que podemos enfrentarnos y las normas que no podemos infringir.
gracias me han servido muchos tus publicaciones
ResponderBorrar